Te quiero, mamá
Mothers are very important people in the lives of many. Nadia is mother to Luisa and Perla. Luisa loves (quiere) her family and she loves to help (ayudar). But sometimes her help can lead to headaches for her mother. All is well, though, when Luisa hugs (abraza) her mom and tells her “I love you” (te quiero). I hope you enjoy “Te quiero, mamá”. No matter where you are in your language journey, stories will help you on your way. You can find a transcript of the story and read along at https://smalltownspanishteacher.com/2020/05/08/simple-stories-in-spanish-te-quiero-mama/
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¡Hola y bienvenidos a este episodio de Simple Stories in Spanish! Mothers are very important people in the lives of many. They are chauffeurs and errand runners, counselors and nurses, breadwinners and bread makers. Being a mother is a hard job. Yet, in its most difficult moments, two little arms wrapped around a neck whispering “I love you” make it all worth it. I hope you enjoy “Te quiero, mamá”. Te quiero, mamá Luisa tiene cuatro años. Su hermana Perla tiene un año. Luisa y Perla viven con su madre Nadia y su padre Max. A Luisa le gusta mucho su familia. Ella quiere a su madre, su padre y su hermanita. Le gusta leer cuentos con ellos. Le gusta jugar con ellos. Le gusta mirar películas con ellos. Le gusta ayudar a ellos en la casa. Luisa ayuda mucho en la casa. Cuando su madre y padre hablan, Luisa escucha. Por ejemplo, un día Nadia mencionó que Perla necesitaba un baño. Entonces, Luisa decidió ayudar. Luisa fue al baño y agarró una toalla y el jabón. Luisa llenó un cubo de agua. Entonces, Luisa caminó con la toalla, el jabón y el agua al dormitorio de Perla. Luisa puso la toalla en el cubo de agua con el jabón. Después, Luisa lavó a Perla. Cuando Luisa terminó, llamó a su madre. Nadia escuchó a Luisa y corrió al dormitorio. Cuando entró al dormitorio de Perla, ella estaba sorprendida. Muy sorprendida y un poco enojada. ¡El dormitorio de Perla era un desastre! Nadia miró el agua y el jabón en el suelo. —¿Por qué es un desastre aquí? —Nadia gritó a Perla—. ¿Por qué hay agua y jabón en el suelo? Luisa miró el desastre y corrió a su madre. Abrazó a Nadia y después dijo: —Te quiero, mamá. Solo quiero ayudar. Nadia suspiró. —Te quiero también, Luisa —respondió Nadia. Otro tiempo, Nadia mencionó que la familia iba a un evento importante. Dijo que iban a tener ropa elegante y que tenían que ser muy bonitas. Luisa estaba muy emocionada. Le encantaba la ropa elegante. Perla también tenía un vestido elegante, aunque pequeño. El día del evento, Luisa observó a su madre. Nadia se ponía maquillaje. Luisa pensó que ella también necesitaba maquillaje para ser bonita. Entonces, Luisa tomó el maquillaje de su madre. Fue al dormitorio de Perla. Luisa pintó los labios y las mejillas con rojo. Ella pensó que eran muy bonitas y llamó a su madre. Nadia escuchó a Luisa y corrió al dormitorio. Cuando entró al dormitorio de Perla. Ella estaba sorprendida. Sorprendida y enojada. Luisa usó su maquillaje favorito y estaba destruido. Después miró a Luisa con su sonrisa roja grande. Luisa corrió a su madre. —¡Mira mamá, somos bonitas como tú! —Luisa dijo. Entonces ella abrazó a su madre y dijo— Te quiero, mamá. Nadia suspiró. —Sí, hija. Somos muy bonitas —Nadia respondió. Luisa quería hacer algo especial para el cumpleaños de su madre. Entonces, en la mañana, ella decidió preparar el desayuno para su madre. A su madre le gusta comer huevos. Entonces, Luisa agarró dos huevos. Un huevo se cayó y rompió en el suelo. Luisa rompió el otro huevo en el sartén. Entonces, Luisa decidió preparar panqueques para el día especial de su madre. Ella abrió muchas cajas y combinó los ingredientes. Max, el padre de Luisa escuchó el ruido en la cocina. Él caminó a la cocina para investigar. Cuando entró a la cocina estaba sorprendido. Muy sorprendido y un poco enojado. ¡La cocina era un desastre! Luisa miró la cara enojada de su padre y empezó a llorar. —Solo quiero preparar un desayuno especial para mamá —Luisa lloró. Entonces, Max ayudó a Luisa a preparar los huevos y panqueques para Nadia. Max y Luisa limpiaron la cocina. Entonces, Max puso los panqueques y huevos en un plato. Max y Luisa caminaron al dormitorio de Nadia. Nadia miró el desayuno rico y estaba sorprendida. Luisa corrió a su madre y la abrazó. —Te quiero, mamá —Luisa dijo—. ¡Feliz cumpleaños! —¡Gracias, Luisa! —Nadia exclamó y entonces comió todos los panqueques. Un día Luisa miraba un programa de televisión. En el programa, un chico hizo una pintura para su madre. Luisa decidió que ella también quería hacer una pintura para su madre. Entonces, Luisa agarró los pinceles y la pintura. Luisa trabajó en la pintura por mucho tiempo. Ella pintaba y pintaba con rojo y azul y amarillo y morado. Nadia estaba con Perla. Ella no miró a Luisa. Ella no escuchó a Luisa. Nadia estaba preocupada. Ella decidió investigar. Ella quería ver si Luisa estaba bien. Cuando Nadia entró al dormitorio de Luisa, ella estaba sorprendida. Muy sorprendida. Luisa pintó en la pared de su dormitorio. Luisa pintó dos chicas en la pared. Una chica era baja y una chica era alta. Las chicas estaban en un corazón rojo. Luisa miró a su madre. Entonces, Luisa corrió a su madre y la abrazó. —Somos tú y yo, mamá. Te quiero, mamá —Luisa dijo. Nadia suspiró. —Te quiero también, Luisa. Pero, en el futuro, por favor, pinta en un papel y no en la pared.